Origen:
Ràpid Coher fue fundado en noviembre de 1989. Su andadura en el
sector de la reparación artesanal de calzado y artículos
de marroquinería se inició en un taller de tan sólo
16m2 situado en la calle Denia, de Barcelona. Allí se mantuvo hasta
1993, año en que se trasladó a un local más grande
en la calle Laforja/Denia. Con 22 m2 de superficie disponible, dos ventanales
funcionales -uno de entrada y otro de escaparate- y una mejor ubicación.
Marca propia:
Ràpid Coher empezó a consolidarse como taller con personalidad
propia. Como resultado de este nuevo impulso, cuatro años después,
la empresa empezó a asumir tal volumen de trabajo que hubo de ramificarse
y ampliar el negocio con otra tienda en la avenida Príncipe de
Asturias. Tras un periodo de reestructuración, la sucursal abierta al otro
lado de la calle Balmes fue traspasada a otra empresa, la cual en la actualidad
ya no mantiene la estructura de las instalaciones surgidas de Ràpid Coher, y tampoco existe.
Expansión:
Con el paso del tiempo, el negocio se fue haciendo cada vez más
próspero y, a los seis años, el local de Laforja/Denia se
quedó pequeño, por lo que tuvo que instalarse en un local
mayor para poder dar respuesta a la creciente demanda.
Proyección final Siglo XX:

De este modo, Ràpid Coher también hizo transición al nombre comercial y habiendo adquirido el título de artesano número 13.547 otorgado por la "Generalitat de Catalunya", dio su nueva imagen con "Artesà Coher" y además encontró otra nueva ubicación
en el anterior taller de la calle Alfons XII / Laforja, un espacio
que contaba con 40 m2 + 35m2 de almacén y cuatro ventanales que hacian esquina, rompiendo
con el tópico de locales pequeños y sin apenas luz, a los
que se asocian normalmente los zapateros. Y lo que es más importante,
se trataba de un taller que mantenia su arraigo al barrio, un lugar en el
que Artesà Coher siguió otra de sus expansiones con el fin de mejorar, y en
el que consiguió mejorarlo un nuevo concepto del oficio y del servicio.
Proyección Siglo XXI:

Después de 12 años en Alfons XII, en el año 2010 conseguimos encontrar un espacio que marcaríamos "el antes y el después", en nuestra historia y en nuestro oficio. Hemos conseguido un local en Marià Cubí, 57 el cual hemos intentado consolidarnos de una vez por todas y con los propositos del anterior taller establecer definitivamente el concepto del oficio del siglo XXI. Tenemos un taller por secciones, tales como: Reparación de calzado, reparación de marroquineria, sección de teñidos, zona fotográfica, espacio de realización de calzado hecho a mano, venta de cordones plantillas y productos para la conservación de la piel; y la sección de duplicado de llaves. Así como, la zona de clientes con un espacio muy cómodo y relajado de 22m2, a la vez de gran visión sobre el modo de trabajo y servicios prestados a nuestros clientes. Creemos y confiamos en nuestros principios, y por eso seguiremos con paso firme para intentar ser o estar en las primeras posiciones del sector.
“El trabajo bien hecho, no tiene fronteras”, y nos sentimos orgullosos que con este medio de redes sociales y con el boca-oreja, conseguimos llegar a la necesidad o disposición de cualquier cliente. Tanto sea, por desplazamiento del cliente a nuestro taller, que enviándonoslo via mensajería allá donde estén (del mismo barrio, como de la ciudad o provincia de Barcelona, Catalunya, resto de España y Andorra); por eso estamos día a día invirtiendo tiempo y dinero para todos nuestros propósitos y las necesidades de nuestros clientes, y así seguiremos sin cesar.
Trabajamos con la cabeza y lo definimos con las manos®
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